Con temple en el montículo, Didier Fuentes protegió ventaja en triunfo clave de Bravos ante Houston.
En los escenarios más exigentes de las Grandes Ligas, la jerarquía de un relevista se mide por su capacidad para sostener marcadores apretados.
El derecho sucreño Didier Fuentes volvió a demostrar su peso en el bullpen de Atlanta durante el choque frente a los Astros de Houston, asumiendo la responsabilidad en una bisagra crucial del encuentro.
El abridor Tyler Mahle entregó una apertura sólida de seis episodios con apenas una carrera permitida. Con la pizarra a favor 4-1 en la parte baja de la séptima entrada, el mánager de los Braves no dudó en llamar al lanzador de Santiago de Tolú para tomar el testigo.
Fuentes está en postemporada con Bravos
Fuentes respondió con la solvencia habitual: ponchó a Daulton Varsho, retiró a Christian Walker con elevado al jardín derecho y abanico a Taylor Trammell para completar un séptimo ining perfecto.
El trabajo del colombiano se extendió a la octava entrada para asegurar el dominio. Aunque los Astros lograron descifrar un envío para anotar una carrera limpia, el serpentinero caribeño mantuvo el temple, apretó los dientes y recetó su tercer ponche de la jornada para ahogar cualquier rebelión.
Su labor de dos episodios completos garantizó mantener la diferencia en el marcador y le valió acreditarse su partido mantenido número 18 de la temporada.
El ataque de Atlanta respaldó la faena de su relevista añadiendo dos carreras más en la novena entrada, dejando el camino servido para que Raisel Iglesias lograra el cierre definitivo con victoria por 6-2.
Con este desempeño, Fuentes deja su efectividad en un destacado 2.27 y reafirma que su brazo es una garantía de seguridad.
De esta manera, el talentoso sucreño «puso su granito de arena» y llevó a Bravos a la postemporada, demostrando que está listo para asumir roles de máxima presión cuando se le necesita.
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