Las pistas de Montería, Armenia y Sopó abrieron fuego en el atletismo de los Intercolegiados.
El camino hacia la gloria escolar colombiana se encendió sobre la pista.
Con la ilusión intacta y el pitido del cronómetro como único juez, decenas de jóvenes deportistas saltaron a la pista para dar el primer gran paso de la temporada en el marco de los regionales de atletismo.
La jornada inaugural repartió cupos a la cita definitiva y dejó pasajes memorables en tres esquinas del país.
En Montería, bajo la brisa del Caribe, la delegación del Atlántico dictó cátedra al asegurar catorce plazas directas.
Entre la velocidad y el esfuerzo de la pista Manuel Salvador Córdoba, destacaron ejecuciones limpias como los 57,04 segundos de Laura Sofía Alcalá en los 400 metros y el registro de Walter Carriazo, quien detuvo los relojes en 10,76 segundos en la prueba reina de los 100 metros.
En la zona cafetera
Al mismo tiempo, la acción se trasladó al corazón de la zona cafetera. Armenia atestiguó la potencia de la delegación antioqueña, impulsada por la monumental marca de Dilan Andrés Graciano, quien envió la jabalina hasta los 74,71 metros para ratificar su dominio en la categoría juvenil.
Bogotá no se quedó atrás y celebró el boleto de Sergio Rojas Escudero tras imponerse en los 400 metros con un tiempo de 47,54 segundos.
Y en la fría Sopó
Por su parte, en el frío de Sopó, el talento del Valle del Cauca y Cundinamarca fue protagonista. Mateo Palomino hizo volar el disco hasta los 51,80 metros, mientras que Evelin Yulieth Marín dominó los 2000 metros con solvencia táctica y una marca de 7:16.84.
Más allá de la frialdad de las cifras y los podios, esta fase eliminatoria reafirma el valor formativo de la competencia e impulsa la integración territorial de las nuevas promesas del deporte nacional.
La pista apenas comienza a calentarse y la lucha por un cupo a Bogotá promete mantener la máxima emoción en las jornadas venideras.
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