Atlanta cayó eliminada pero Fuentes cumplió una hazaña de ponchar a Shohei Ohtani.
El camino de los Bravos de Atlanta en la postemporada llegó a su final en Truist Park.
Tras haber igualado la Serie Divisional 1-1 en California, la confrontación se trasladó a territorio de Georgia, donde Los Ángeles Dodgers impusieron su jerarquía para quedarse con los dos compromisos definitivos y clasificar a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.
En el Juego 3, celebrado el martes 6 de octubre, el japonés Yoshinobu Yamamoto firmó una sólida apertura desde la lomita para guiar el triunfo angelino por 3-1.
Un día después, el miércoles 7 de octubre, los visitantes sellaron la eliminatoria con una victoria 4-1 en el Juego 4, dejando la Serie Divisional 3-1 a su favor.
Pese al trago amargo para la divisa de Atlanta, el pasaje más luminoso de la contienda para la pelota colombiana ocurrió durante el segundo choque en el Dodger Stadium.
En aquel encuentro, los Bravos descifraron temprano al estelar Blake Snell, quien otorgó cinco bases por bolas en tres entradas y dos tercios, aprovechando además el impulso de Ronald Acuña Jr. con hit, carrera anotada y base robada. La diferencia decisiva llegó al castigar al relevista Richard Bubic.
Fue en la parte baja de ese juego donde Didier Fuentes tuvo un relevo memorable. El diestro de Santiago de Tolú trabajó tres entradas y dos tercios con 47 lanzamientos y 30 strikes, enfrentando a doce bateadores y recetando tres ponches ante figuras como Freddie Freeman, Will Smith y la superestrella Shohei Ohtani.
Aunque Max Muncy le conectó un cuadrangular solitario en el noveno capítulo, la labor del joven cafetero sostuvo el triunfo 3-2.
Atlanta cayó eliminada pero Fuentes cumplió una hazaña, con su temple, el muchacho de 21 años ante la nómina más costosa del béisbol dejó una huella imborrable en el octubre de las Grandes Ligas.
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