Grêmio, con la sucreña Mónica Ramos, volvió a los entrenamientos tras clasificar a los cuartos de final.
El Grêmio femenino no tuvo demasiado tiempo para celebrar su clasificación. Dos días después de vencer 1-0 a Botafogo y asegurar su lugar en los cuartos de final del Campeonato Brasileño, el equipo en el que milita la sucreña Mónica Ramos retomó los entrenamientos con la mirada puesta en São Paulo.
El grupo volvió este lunes 24 de agosto al Complejo Deportivo Ulbra, en Canoas, luego de disfrutar la jornada dominical de descanso.
La victoria conseguida el sábado 22 en el estadio Passo D’Areia abrió las puertas de la fase eliminatoria y confirmó la transformación del equipo durante el torneo.
La entrenadora Jéssica de Lima destacó el dominio mostrado ante Botafogo. Según explicó, Grêmio generó numerosas oportunidades y controló buena parte del encuentro, aunque consideró que el marcador pudo ser más amplio.
Para la técnica, la clasificación representó la recompensa al proceso desarrollado por sus jugadoras desde el inicio de la competición. Destacó la disposición del plantel para adaptarse a nuevas ideas y comprender mejor las exigencias de cada partido.
La jornada de regreso comenzó en el gimnasio, con ejercicios de fuerza, pruebas y evaluaciones de fisioterapia. Después, el trabajo continuó en el campo.
Las futbolistas que no actuaron ante Botafogo o jugaron menos de 45 minutos realizaron tareas en espacios reducidos, con ejercicios de uno contra uno, remates, regates, control del balón y explosividad.

El siguiente desafío ya tiene nombre: São Paulo. Grêmio espera ahora la confirmación oficial de las fechas y horarios para una serie de cuartos de final prevista provisionalmente para los dos próximos fines de semana.
El primer partido se disputará en casa de las Mosqueteiras. Jéssica de Lima anticipó una eliminatoria exigente frente a un rival al que definió como consistente, vertical y preciso.
Para Grêmio femenino, la clasificación ya quedó atrás. Con Mónica Ramos dentro del plantel, comienza ahora otra carrera: la de sobrevivir a la eliminación directa.
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