Las Mosqueteiras estrenaron su nueva sede con la mirada puesta en el derbi de Grenal del próximo sábado.
El nuevo capítulo del fútbol tricolor ya se vive sobre el césped.
Este martes por la tarde, el plantel femenino del Grêmio estrenó su flamante centro de alto rendimiento en Gravataí, apenas dos días después de superar al União Forquetense.
La jornada marcó el inicio de una rutina profesionalizada en un momento idóneo: la antesala del clásico regional frente a su eterno rival.
Las inclemencias del tiempo trasladaron los primeros movimientos a la cancha sintética cubierta.
Allí, bajo la supervisión del cuerpo médico y técnico, las jugadoras completaron mediciones preventivas, saltos y bloques de fuerza antes de realizar el calentamiento.
Posteriormente, la entrenadora Jéssica de Lima tomó el mando para ajustar los conceptos tácticos que desplegarán durante el fin de semana.
En el vestuario, el ambiente reflejó el impacto emocional del cambio. La capitana Camila Pini expresó la gratitud del grupo tras años de superar obstáculos en el deporte regional.
Por su parte, De Lima enfatizó que el verdadero crecimiento deportivo exige cimientos sólidos, señalando que la infraestructura y la planificación estratégica deben primar incluso por encima de los grandes fichajes.
El equipo continuará sus trabajos matutinos en la sede hasta el viernes, enfocando cada detalle en el compromiso del sábado a las 15:00 horas en el Estadio Francisco Novelletto.
Con casa propia y la motivación al máximo, el primer entrenamiento del Grêmio femenino proyecta a una escuadra lista para pelear la tercera fecha del torneo estatal.
Foto: Caroline Martins / Grêmio FBPA.
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