Mathieu van der Poel convirtió la novena etapa del Tour de Francia 2026 en una exhibición de fuerza, inteligencia y autoridad.
Mathieu van der Poel dejó sin respuesta al pelotón en la novena etapa del Tour de Francia 2026 al cumplir primero el recorrido entre Malemort y Ussel.
El neerlandés no solo cruzó primero la meta. También impuso el ritmo desde el primer momento y convirtió un recorrido rompepiernas en el escenario perfecto para recordar por qué sigue siendo uno de los corredores más espectaculares del pelotón.
La jornada comenzó con 176 ciclistas bajo una intensa ola de calor. El recorrido, reducido a 154,6 kilómetros, ofrecía un terreno quebrado que invitaba a los ataques. Sin embargo, Lidl-Trek neutralizó los primeros intentos para permitir que Mads Pedersen asegurara el sprint intermedio y conservara el maillot verde. Después de ese objetivo, la carrera cambió de rostro.
Van der Poel atacó una y otra vez hasta romper la resistencia del pelotón. En el kilómetro 57 encontró finalmente compañeros de aventura. La fuga alcanzó los dieciséis integrantes, pero el verdadero filtro apareció en las rampas del Suc au May. Allí quedaron solo los más fuertes. Tom Pidcock, Tobias Johannessen, Alex Baudin, Quinn Simmons, Derek Gee, Pablo Castrillo, Lennert Van Eetvelt y el propio neerlandés entendieron que el triunfo se decidiría entre ellos.
Mientras tanto, UAE Team Emirates XRG controló la persecución para proteger el liderato de Tadej Pogacar. Netcompany Ineos se unió al esfuerzo y Lidl-Trek también colaboró cuando vio comprometidas las opciones de Pedersen. El margen disminuyó, pero nunca desapareció.
El ataque definitivo llegó en el Mont Bessou. Van der Poel aceleró con una violencia que solo Johannessen, Pidcock y Baudin pudieron soportar. Los cuatro resistieron hasta el último kilómetro, aunque el desenlace parecía escrito desde mucho antes.
En el repecho final, Mathieu van der Poel tomó la cabeza con una serenidad admirable. Controló cada movimiento de sus rivales y lanzó el sprint en el instante preciso. Nadie encontró respuesta. Levantó los brazos mientras detrás llegaba un pelotón reducido, derrotado por un ciclista que había dominado la carrera desde el primer ataque hasta la última pedalada.
La clasificación general no sufrió modificaciones. Pogacar conservó 2 minutos y 42 segundos sobre Jonas Vingegaard antes de la jornada de descanso. Sin embargo, el recuerdo del día quedó reservado para un corredor que convirtió el desgaste en espectáculo y la montaña quebrada en territorio propio.
Foto: ASO/Thomas Maheux.
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