Harold Tejada en el Tour de Francia volvió a levantar la bandera colombiana en una jornada de fuga, montaña y final apretado.
El Ballon d’Alsace no dictó sentencia. Apenas agitó la carrera. La verdadera decisión llegó después, cuando el Tour se lanzó cuesta abajo hacia Belfort y dos hombres entendieron que la victoria estaba ahí, al alcance de un último esfuerzo.
Mauro Schmid y Harold Tejada se despegaron de una escapada de 57 corredores. El suizo tenía piernas. El colombiano, también. A cinco kilómetros de meta, ambos conservaban 23 segundos sobre sus perseguidores. El sueño parecía posible.
Belfort apareció al fondo. Schmid tomó la iniciativa. Tejada esperó. Los dos entraron en el último tramo con la mirada fija en la línea. Entonces llegó el sprint. El suizo lanzó primero su bicicleta y ganó por un suspiro.
Tejada terminó segundo. La derrota dolió, pero su actuación tuvo un peso enorme. El colombiano firmó el mejor resultado de un ciclista nacional en una etapa del Tour desde Fernando Gaviria, segundo en Turín hace dos años.
La jornada también cambió el mapa de la clasificación general. Tom Pidcock terminó tercero y recuperó más de siete minutos y medio frente al pelotón. El británico saltó al cuarto lugar, a 4:15 de Tadej Pogačar.
El líder esloveno no se inquietó. Conservó 3:36 sobre Jonas Vingegaard y 4:06 sobre Remco Evenepoel. Pero el Tour dejó una advertencia: Pidcock ya no es una amenaza lejana.
La etapa 13, la más larga de la edición con 205,8 kilómetros entre Dole y Belfort, perteneció a la fuga. El Ballon d’Alsace seleccionó a los mejores. El descenso decidió el resto.
Y allí, entre ataques y cansancio, Harold Tejada en el Tour de Francia volvió a demostrar que puede mirar de frente a los grandes. Esta vez no levantó los brazos. Pero estuvo a centímetros de hacerlo.
La montaña regresa este sábado. El Tour también.
Foto: SprintCycling.
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