Mathieu van der Poel cerró el Tour de Francia 2026 con una victoria inolvidable en los Campos Elíseos.
Mathieu van der Poel convirtió la última etapa del Tour de Francia 2026 en un espectáculo digno de la ciudad que la acogía.
París ofreció un escenario renovado con las subidas a Montmartre, y el neerlandés respondió con una actuación brillante que culminó en un sprint agónico sobre los Campos Elíseos para cerrar la Grande Boucle con una victoria de prestigio.
La jornada comenzó con el desfile tradicional desde Thoiry hasta la capital francesa. Después llegaron los ataques. Baptiste Veistroffer abrió la carrera con una escapada solitaria, mientras el pelotón aguardaba el momento decisivo.
La batalla
La verdadera batalla apareció cuando el recorrido abandonó el circuito clásico para dirigirse hacia las empinadas calles de Montmartre.
En la segunda ascensión, Mathieu van der Poel encontró al único rival capaz de seguir su ritmo. Tadej Pogacar respondió al ataque del neerlandés y ambos comenzaron una persecución mutua que transformó la etapa en un duelo entre dos campeones. Remco Evenepoel y Mads Pedersen intentaron unirse, pero el pelotón volvió a reagruparse antes del desenlace.
La tercera subida a Montmartre elevó todavía más la emoción. Van der Poel atacó de nuevo. Pogacar aceptó el desafío sin vacilar.
Los dos pedalearon hombro a hombro mientras detrás un reducido grupo trataba de organizar la persecución. Durante varios kilómetros dieron la impresión de que escaparían hasta la meta.
El pelotón los alcanzó en el último kilómetro, pero el esfuerzo de ambos ya había convertido la etapa en una de las más memorables de los últimos años.
Entonces apareció la velocidad del campeón neerlandés. Mathieu van der Poel lanzó el sprint a 600 metros de la llegada y resistió por centímetros el remate de su compañero Jasper Philipsen. Mads Pedersen completó el podio tras otra exhibición de regularidad.
Mientras París celebraba al vencedor del día, Pogacar levantó los brazos como campeón absoluto del Tour de Francia por quinta ocasión, igualando el registro histórico de Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Indurain.
Richard Carapaz aseguró el maillot de la montaña, Quinn Simmons fue distinguido como mejor gregario y Lidl-Trek celebró el triunfo en la clasificación por equipos.
El telón cayó con una imagen perfecta: dos gigantes engrandeciendo el ciclismo en la ciudad donde las leyendas siempre encuentran un nuevo capítulo.
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