Grêmio de Mónica Ramos busca los cuartos en su último partido de la fase regular.
Grêmio de Mónica Ramos busca los cuartos y llegó a la última jornada de la fase regular con una ecuación sencilla, aunque incompleta: necesita ganar y después esperar.
Las Mosqueteiras recibirán a Botafogo el sábado 22 de agosto, a las 18:00, en el estadio Francisco Novelletto. Será el último partido antes de que queden definidos los ocho equipos que avanzarán a los cuartos de final del Campeonato Brasileño Femenino.
Grêmio ocupa el noveno lugar con 24 puntos, uno menos que Fluminense, dueño provisional de la octava casilla. Sin embargo, no depende únicamente de sí mismo. Una victoria ante Botafogo debe combinarse con el tropiezo de al menos uno de sus rivales directos para abrirle la puerta de la clasificación.
El equipo de la futbolista sucreña llegó a esta cita después de caer 2-0 ante Atlético-MG en la penúltima jornada. Tras aquel resultado, el plantel retomó los entrenamientos para preparar sus últimos noventa minutos de la primera fase.
Enfrente estará un Botafogo que marcha último, con cinco puntos. Pero la condición del rival no reduce la presión sobre Grêmio. También el conjunto carioca afronta la jornada final con sus propias necesidades, mientras la clasificación y el descenso se resolverán de manera simultánea.
Para Mónica Ramos, incluida en la nómina del equipo gaúcho, el partido tendrá el peso de una última oportunidad. Grêmio de Mónica Ramos busca los cuartos, pero primero deberá hacer su parte en casa.
La campaña se jugará en una sola tarde. Si las Mosqueteiras ganan, todavía quedará mirar hacia otros estadios. Si no lo hacen, el camino hacia los cuartos terminará allí.
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