La atacante sucreña sostiene la esperanza de Colombia con cuatro goles en dos partidos del Sudamericano Sub-17.
Mientras la Selección Colombia Femenina Sub-17 tambalea en el Campeonato Sudamericano, María Alejandra Baldovino continúa escribiendo su propia historia.
La delantera nacida en Corozal, Sucre, ha convertido cuatro goles en apenas dos partidos y se consolidó como la gran figura del combinado nacional.
A sus 16 años, la atacante demuestra que el talento también florece en los rincones más humildes del país.
Su rendimiento no solo la ubica entre las máximas goleadoras del certamen, sino que también la convierte en el principal argumento ofensivo de una selección que aún sueña con avanzar a la fase final.
Baldovino abrió el camino con el primer gol de Colombia en el torneo y fue determinante en la victoria 3-0 sobre Venezuela, un resultado que ilusionó a la afición y confirmó el potencial del equipo dirigido por Carlos Paniagua.
Colombia llega contra las cuerdas
Sin embargo, el panorama cambió rápidamente. La derrota 1-0 frente a Chile complicó las aspiraciones del conjunto nacional, que quedó con cuatro puntos en el Grupo A y sin margen para nuevos tropiezos.
Ahora todas las miradas apuntan al compromiso frente a Paraguay, un duelo que definirá el futuro de Colombia en el Sudamericano.
Una final anticipada
La Selección Colombia Femenina Sub-17 enfrentará a Paraguay este viernes 9 de mayo, a las 7:00 de la noche, en el estadio Francisco Rivera Escobar de Palmira.
Con ambos equipos igualados en cuatro puntos, el encuentro se convierte en una auténtica final anticipada: el ganador avanzará al hexagonal final, mientras que el perdedor quedará eliminado del campeonato.
En medio de esa presión, María Alejandra Baldovino representa la principal esperanza ofensiva del equipo. Sus cuatro anotaciones le dieron vida a Colombia cuando más lo necesitaba y demostraron que el carácter puede pesar tanto como el talento.

El orgullo de Sucre
Más allá de los resultados, la joven atacante ya dejó una huella imborrable en el torneo. Su actuación confirma el crecimiento del fútbol femenino colombiano y vuelve a poner a Sucre en el mapa deportivo nacional gracias a una futbolista que apenas comienza su camino.
Ahora el desafío será colectivo. Baldovino ya respondió con goles, personalidad y liderazgo. El siguiente paso dependerá de que todo el equipo encuentre la misma fortaleza para mantener vivo el sueño mundialista.
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