Tim Merlier firmó otro sprint impecable en Bergerac tras una fuga que estuvo a punto de romper todos los pronósticos.
La victoria de Tim Merlier parecía escrita para un sprint masivo, pero Bergerac estuvo muy cerca de ofrecer una de esas historias que el Tour de Francia reserva para los más valientes. Durante casi toda la octava etapa, el pelotón vivió con la incertidumbre de ver cómo una escapada resistía más de lo esperado.
Los 176 corredores partieron desde Périgueux para afrontar 180,4 kilómetros de perfil favorable a los velocistas. Sin embargo, apenas iniciado el recorrido, Liam Slock tomó la iniciativa. Poco después se unieron Jakub Otruba y Thibault Guernalec para construir una aventura que llegó a inquietar a los grandes equipos.
El trío alcanzó una ventaja máxima de 2 minutos y 15 segundos. Mientras tanto, Soudal Quick-Step, Alpecin-Premier Tech y el equipo de Biniam Girmay mantuvieron el control sin perder la calma. Todo indicaba que la resolución llegaría en los metros finales, aunque Slock tenía otros planes.
El belga aceleró en solitario después de dejar atrás a sus compañeros. Su pedaleo mantuvo viva la esperanza de sorprender al pelotón. A quince kilómetros de la meta todavía conservaba una renta suficiente para soñar con la hazaña.
El sprint decidió la historia
La persecución aumentó de intensidad gracias al trabajo de XDS Astana, Uno-X y Decathlon CMA CGM. Slock resistió hasta el límite, pero fue alcanzado cuando apenas restaba un kilómetro para la llegada. Su esfuerzo recibió el premio de la Combatividad, aunque el triunfo se escapó en el último instante.
Entonces apareció la velocidad pura. Mathieu van der Poel lanzó de forma impecable a Jasper Philipsen, pero el belga no encontró el espacio necesario para rematar. Desde atrás surgieron Olav Kooij, Biniam Girmay y, con mayor potencia, Tim Merlier, quien volvió a imponer su explosiva arrancada.
La victoria de Tim Merlier significó su segundo éxito consecutivo en esta edición del Tour de Francia 2026 y lo convirtió en el sexto corredor que logra un doblete en la última década de la carrera.
La clasificación general permaneció sin cambios. Tadej Pogacar defendió el maillot amarillo con 2:42 de ventaja sobre Jonas Vingegaard y 3:27 respecto al joven Isaac del Toro. La novena etapa, entre Malemort y Ussel, promete un terreno ideal para emboscadas y nuevas escapadas.
Foto: A.S.O./Charly López.
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